martes, 28 de junio de 2016

Filosofía práctica. Pregunta de miércoles.

BUSCANDO A DIOS.
El hombre siempre quiso saber más, se hizo consiente de sus límites, de lo poco que sabe y de su propia capacidad de conocer y marca un punto de no conocimiento, de aquello que no tiene respuesta y allí se posiciono históricamente la religión.
En occidente la religión se constituyó en la gran administradora de las decisiones de Dios, regulando la vida de la gente, la religión siempre ha dado la respuesta ultima a aquellas preguntas que el hombre no ha podido dar a través de la razón, Dios es quien resuelve todos los problemas, quien cierra todas las dudas, pero para llegar a él necesitamos otras herramientas de conocimiento, como ser la fe, por lo tanto, para creer en él tiene más que ver con la creencia que con el conocimiento.
Saber si Dios existe o no, no podemos tener la certeza absoluta, por eso es importante seguir cuestionándonos y abrirnos a nuevas preguntas.
Hay tres posiciones:
Creyentes: piensan que hay algo sobrenatural llamado Dios, en la tradición judeocristiana, Dios se revela así mismo en un libro llamado Biblia, allí se cuenta que Dios crea al hombre y a todo lo que se conoce desde la nada. La fe de los creyentes es entendida como devoción, entrega, pero también como miedo incluso como sometimiento y esto lo aprovechan algunos hombres que se creen enviados de Dios y hablan en su nombre.
Agnósticos: como posición intermedia, son aquellas personas que piensan que hay temas que escapan a nuestra posibilidad de alcanzar certeza y que no se puede decir enfáticamente de que Dios existe o que no existe.
Ateos: que es imposible que algo sobrenatural haya creado el universo y que la única es la explicación es la científica, ya que explica los fenómenos naturales, de manera comprobable, y piensa que la religión es una construcción del hombre para alcanzar las respuestas que todavía no tiene pero que llegara a tenerla.

Tanto los ateos como los creyentes creen en grandes certezas absolutas.
Si ninguno se considera portador de la verdad, única e indiscutible, se abre la posibilidad de dialogar, de crecer con nuestras diferencias.
El Dios de la biblia tiene ciertas características particulares, es único, está en todas partes y es todopoderoso, pero por sobre todas las cosas se parece al hombre, tiene su misma figura, piensa, habla, ama y sobre todo se enoja.
Nietzsche plantea la idea de la muerte de Dios ¿es cierto que Dios ha muerto? pero ¿cuál es el Dios que muere?
El Dios que muere es el Dios moral, el que regía nuestras vidas, en este tiempo postmoderno, lo que entra en crisis es la idea de un fundamento ultimo para todas las cosas.
¿Y si Dios es una metáfora que no conmueve a nadie? ¿Y si la idea tradicional de Dios ya no nos sirve?
El Dios de la biblia era afín a las problemáticas de hace Dos mil años, hoy la mayoría de los milagros es producida por la ciencia.

El Dios asesinado es la idea de que es posible alcanzar un fundamento ultimo de todas las cosas, el Dios que ha muerto es el que hace posible que todo el universo cerraba y obligaba al hombre a vivir según sus mandatos, según sus dogmas.
Nietzsche plantea que solo cuando Dios muera, el hombre volverá a creer en si mismo, por lo tanto, necesitamos otra metáfora de Dios para volver a creer.
En este tiempo, es un mundo donde las ciencias y la tecnología resuelve casi todos nuestros problemas, tal vez necesitemos un Dios que problematice nuestra existencia, un Dios que busque que lo humano logre sobre pasarse a sí mismo, un Dios que más que un Dios, sea la inspiración para que el mundo sea más justo, los hombres más libres y nuestra realización más plena.

1. La Gaya Ciencia de F. Nietzsche. 1882. Alemania.
2. Darío Sztajnszrajber. Mentira la Verdad. Canal Encuentros. Argentina.

23 de junio a las 9:48
 · Fernando de la Mora (Paraguay), Departamento Central· 

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